Sophie Calle

París, Francia, 1953
Vive y trabaja en París 

Una mujer abandonada, un dolor interminable, un espíritu curioso, un cuerpo siempre intervenido por la propia experiencia vital o expuesto a robar la vida de los otros. Ése parece ser el cóctel de rigor para el trabajo que desde hace más de 20 años viene ejecutando la artista francesa Sophie Calle. 

Fotógrafa, narradora, detective, espía de su vida, la totalidad de su obra se ha caracterizado por narrar pequeños episodios de su vida cotidiana convertidos en curiosas obras de arte: fotografías gigantescas con largos epígrafes narrativos donde cuenta experiencias. 

Sophie Calle se considera hoy un referente para entender el arte conceptual. Sus obras han sido expuestas en innumerables ocasiones en grandes museos contemporáneos e instituciones alrededor del mundo; cabe destacar sus individuales en La Tate Modern de Londres, el Centre Pompidou de París o el Guggenheim de Nueva York y su participación, como representante de su país, en la Biennale de Venecia de 2007.