Montserrat Soto

Barcelona, España, 1961
Vive y trabaja en Barcelona, España

El soporte expresivo habitual de Montserrat Soto es la fotografía, aunque también trabaja con el video. Sus fotografías se articulan en series y ya desde 1994 se suelen mostrar configurando una intervención espacial, una instalación en la que se puede entrar y salir, discurrir, moverse.

Sus obras nos permiten ver líneas, el orden geométrico normalmente inadvertido de la arquitectura y sus interiores. El ojo donde solo reina la soledad y el silencio. La ausencia de configuración despoja de dramatismo a las imágenes, pero no les resta humanidad. Nos confrontamos con habitáculos humanos, con espacios transitables hechos para vivir, para protegernos pero que despiertan nuestra atención al no existir movimiento en ellos, ni vida. Y sí, las huellas, los signos de la humanidad ausente en la escena situada en una penumbra entre el misterio y la melancolía. No solo nuestra mirada, nuestro cuerpo se ve involucrado por esa invitación abismal de ausencia. Nos sentimos llamados a llenar la imagen a introducirnos en ella. Conducir al espectador dentro de la obra.

Soto ha presentado sus trabajos en los últimos años en la colectiva de autores españoles Big Sur, en Berlín, en los Límites de la percepción, el Fundación Joan Miró, de Barcelona, en la Sala Koldo Micheleana de San Sebastián y en el centro CGAC de Santiago de Compostela y en la Fundación Telefónica de Madrid dentro de PhotoEspaña.